miércoles, 22 de mayo de 2013

Caprichos, suspiros o besitos de merengue

Casi nada más salir publicado el libro de Peggy Porschen en castellano, me dispuse a comprarlo a través de internet, es más, me avisaron vía mail de su lanzamiento. Me puse manos al ordenador, realicé una selección de productos, (ya que estaba, añadí algún producto más, así amortizaba los portes)... revisé los productos, que no me faltara nada... y... cuando fui a aceptar el pedido va y me sale: "uno de los productos seleccionados en su compra no está disponible".... ¡adivinad qué producto era....!¡noooooo! ¡no podía ser... nada más en 2-3 horas de su lanzamiento y disponibilidad se habían agotado tooodos los libros, ni siquiera quedaba uno para mi...! por lo que no realicé mi pedido.... mi objetivo principal era ese ansiado libro.... así que dejé una nota de aviso para que me avisaran de su disponibilidad próxima... y ya...


Tras uno o dos días de este acontecimiento, tras dormir 4 horitas por la mañana, (trabajé por la noche), mi querido marido me despierta y... ¿adivinad qué traía en sus manos?... a parte del pequeño de la casa... ¡siiiiiiiiiiiii, siiiiiiiiiiii! "¡Boutique de Pastelería pasteles, cupcakes y otras delicias!"... ¡yyuuuuujuuu! y es que en detalles, eso no se discute,... ¡es el mejor!. Para mí, claro está....
Él, calladito, sin decir nada, haciendo sus averiguaciones, llamando a un sitio, a otro, etc... ¡lo consiguió, en tiempo record! ¡GRACIAS!  una vez, más por tantas cosas.


Tras tener el libro en mis manos, mirar cada una de sus recetas rápidamente, luego, mirarlas de forma más detenida, revisarlas, requeterevisarlas, observar sus preciosas fotografías, etc. me decidí a preparar esta primera receta, primera receta para mí, de este libro, y primera receta escrita en el libro. 

¡Y qué decir... deliciosos!


Son muy bonitos, decorativos, quedan genial como regalito y detalle, envueltos en un simple papel de celofán con un lacito,... decorando una mesa, una tarde de café o té,... en fin... sólo hay que verlos.

Y en cuanto a su durabilidad pues mejor aún, pueden durar hasta tres meses, siempre y cuando se conserven cerrados herméticamente, en un lugar fresco y seco. 





¿Bonitos o no? 

Por cierto, se realizan con claras de huevo, y como os dije la semana pasada, iba a publicar una receta para aprovechar esas claras de huevo que me sobraron tras realizar la crema pastelera... de modo que aquí está. No se tira nada. 


Vamos con la receta, fácil, fácil:

Ingredientes:
- 100 gr. de clara de huevo (3 huevos L más o menos)
- 100 gr. de azúcar
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 100 gr. de azúcar glass
- colorantes alimenticios (rosa y azul)

Precalentar el horno, arriba y abajo a 80-90ºC.
Forrar dos placas de horno con papel sulfurizado, vegetal,... (No usar otra cosa que no sea bandejas de horno, de metal, aluminio.  En una ocasión, utilicé una bandeja de cerámica y salieron blanditos por fuera y por dentro, la transmisión del calor es más lenta, aún así estaban muy buenos, e incluso a algunos gustaron más...).
Asegurar, en primer lugar, que el recipiente que se vaya a utilizar para batir las claras no tenga grasa alguna, dificultaría el proceso, o no saldría bien.
Poner las claras, (yo las pongo frías, montan mejor y más rápido), y la pizca de sal en el vaso batidor. Batir las claras a punto de nieve, velocidad alta. Durante este proceso, cuando las claras estén semimontadas, añadir poco a poco y sin dejar de batir, el azúcar normal hasta llegar al punto de nieve que buscamos, con pico firme, y con brillo. (Con pico firme significa que cuando sacas las varillas y les das la vuelta queda un pico de clara a punto de nieve que no se ladea, queda firme).
Añadir el extracto de vainilla y el azúcar glass, poco a poco. Mezclar con una espátula de silicona, muy lentamente, de abajo arriba y por los laterales, con movimientos envolventes. De este modo las claras bajarán lo menos posible.
Dividir la mezcla en tres partes, manipular lo menos posible. Añadir a cada mezcla el colorante elegido, en este caso, azul y rosa.  Una de las mezclas se queda sin colorante, para el blanco. Añadir y mezclar hasta obtener el color deseado. Recordad, manipular lo menos posible, con movimientos envolventes.
Una vez conseguido el color deseado, introducir la mezcla en una manga pastalera con una boquilla estrellada, o redonda sencilla, dependiendo del resultado que se quiera... Formar pequeñas rosetas sobre las placas de horno e introducir en el horno a 80-90ºC arriba y abajo, durante 2-3h,  o hasta que estén secos. Se sabe cuando el aspecto del merengue ya no tiene el brillo que tenía al introducirlo, más o menos es mate, y sobre todo que al tocarlo está seco, duro.

 

 

 
 


Lo sé.......... es muchíiiiiisimo tiempo,.... pero es así, de lo contrario el merengue se quemaría al poner una temperatura superior y no se harían por dentro. 
Como se ve en las fotografías, en una de las bandejas, puse trocitos de chocolate negro y blanco. Es una opción.
Con estas cantidades, salieron unos 60, depende del tamaño.



La textura de estos dulces me trae un poco de cabeza, entendedme, no me quita el sueño, pero en ocasiones quedan duros por dentro y por fuera, en otras por fuera y por dentro se reblandecen y deshacen en la boca quedando un poco la textura de chicle,... etc. No sé, realmente, qué textura es la adecuada, pero de todas maneras, salgan como salgan están deliciosos. Como se puede observas es normal que se quiebren, quedan rústicos y todo....

He leído que antiguamente se comercializaban en pastelerías e incluso en tiendas de golosinas, vendiéndolas como tal, y eran una delicia para los más pequeños,.... comentaban que la textura que recordaban en su niñez eran duros por fuera y blanditos por dentro, deshaciéndose en la boca.... 

Una de mis mejores amigas los devora..., el tarro de cristal que veis a continuación,... casi todo, se lo comió ella solita,...  

La verdad que quedan muy bonitos. No se puede negar lo evidente.



 Y buenos están un rato,... ¿dulces? sí. Dulces son, en sabor y en objetivo.

                           

¡Cute, sin duda alguna!








6 comentarios:

  1. Lo bueno que tiene ser tu amiga, es que puedo probar muchas cosas!!! Son los mejores caprichos de merengue que he probado en mi vida, y eso lo digo de verdad, no por ser tu amiga.
    Otra cosita, aceptas encargos???? Se acerca el cumple de mi sobri y creo que alucinaría con uno de tus pasteles!!!

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    1. ¡¡¡Gracias una vez más por tus halagos!!! ¡Eres única!. Respecto a los encargos... hablamos en privado... sabes que no hay problema.

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  2. Me gusta mucho tu blog, se ve que lo haces con amor y eso es lo importante. Además los merenguitos me encantan y mas si los uno con dulce de leche! Un besote.

    Magali de Swetagus

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    1. Hola! Qué alegría recibir tu comentario.... Gracias.
      Gracias por tu sugerencia, el dulce de leche también me encanta... me lo como a cucharadas...mmmmm.
      Nos vemos.
      Un abrazo Magali.

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