jueves, 27 de junio de 2013

Tarta de limón y crema de limoncello

Esta gran tarta la preparé para mi cumpleaños. Yo misma me la preparé, era lo único que tenía que hacer, porque de tooodo lo demás no me tenía que preocupar.... detallazo de mi gran amigo y marido...

Me apetecía algo diferente, algo fresco, y con algo de reto... cubrir una tarta con crema de mantequilla lo más lisita posible y... ¡aquí está! no quedo nada mal, todo se puede mejorar, por supuesto, pero yo quedé bastante contenta con el resultado final... 







Empecé a preparar la tarta con dos días de antelación, primero el bizcocho, al día siguiente la decoración y el último día la crema de mantequilla y el montaje. Como veis,  si el proceso se hace por etapas,... no se hace tan largo y pesado, ya que durante el día hay que hacer otras muchas cosas... no sólo pasteles, tartas, galletas,... 

He de decir que me lo pusieron más fácil ya que me regalaron con antelación algún artilugio que me iba a facilitar el trabajo para elaborar esta tarta de cumpleaños... (un stand con plato giratorio, una paleta en condiciones, y unos moldes de mariposa con expulsor monísimos), para nada me puedo quejar... y es que... ¡mi marido está en casi todo! en detalles, ya lo dije en entradas anteriores,... es un crack... ¡hay que decirlo!


Pero no todo iba a ser tan fácil, ahí va la parte más durilla... 

En primer lugar debo agradecer a unos grandes y excelentes amigos que me consiguieron el "lemond curd" uno de los ingredientes estrella de esta tarta. Consiste en una crema de limón inglesa que a última hora me fue difícil conseguir, pues donde me había informado que estaba... tatatachán... no estaba, y yo ya me veía la noche anterior a la celebración, haciéndola en casa.... no es complicada pero hay blogs que dicen que necesita reposo y otros que no, pero bueno,... no tenía muchas ganas de ponerme a hacerla, era tarde y estaba cansada,... pero ahí estaban ellos, en el lugar menos esperado del mundo, haciendo la compra de la semana y allí mismo preguntaron, y.... ahí estaba.... ¡¡siiiiiiiii, dos botes por favor!!  yuuuuuuujjuuuuuu me salvaron la noche, el humor, y a todos los que me rodeaban,... aunque siiii, de verdad ya me había calmado, lo había asumido, y en ese mismo momento la respuesta llegó... ¡la consiguieron!. Buuuffff... ¡Gracias Dios!


Por lo que leéis, una vez más, los layer cakes, tartas de varios pisos, no me lo ponen fácil, de ahí el reto. Recordad el origen de las galletartas o cake cookies...Pero bueno, mi reacción fue mejor y he ahí la respuesta y el resultado...¡A disfrutad!







Vamos al tarterío:

Esta tarta es bastante grande, utilicé un molde de 23cm de diámetro (para 24 porciones) y los hornee en dos veces, dividí la masa en dos. Por lo que tuve dos bizcochos, que a la vez dividí en dos cada uno, por lo que la tarta era de cuatro pisos (layer cake de 4 pisos). 
Si se quiere hacer más pequeña, se debe calcular las proporciones para los diferentes moldes... la mitad es, más o menos, para una tarta de 3 pisos de 15cm de diámetro, o de 2 pisos con 18 cm de diámetro.


Ingredientes;
Para el bizcocho:
-500 gr. de harina
-5 cucharaditas de levadura química
-500 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
-500 gr. de azúcar
-2 pizcas de sal
-ralladura fina de la piel de 5 limones
-10 huevos talla M

Para el almíbar:
-200 ml zumo de limón
-200 gr. de azúcar
-75 ml de crema de limoncello, o licor de limoncello (lo compré en lidl)

Para la crema de limoncello (relleno y cobertura):
-600 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
-600 gr de azúcar glass
-300gr. de lemon curd (una crema de limón típicamente inglesa, antes se podía conseguir en Carrefour... ¡ahora no! casi me vuelvo loca buscándola, finalmente gracias a unos amigos, sin casi la menor esperanza, la consiguieron en Alcampo... ¡Gracias!)

Vamos con la preparación del bizcocho: 
(Preparado con antelación, ya sabéis que preparo el bizcocho uno o dos días antes de comer la tarta, queda mucho más jugoso).

Precalentar el horno a 175º arriba y abajo.
Tamizar la harina junto con la levadura y reservar.
En el bol, cuenco batidor, poner la mantequilla, el azúcar, la sal, la ralladura fina de limón y batir hasta que todos los ingredientes se integren y la mantequilla blanquee y quede esponjosa (textura de mousse, más o menos). (no con cuchillas, utilizar las varillas o lo ideal es con un batidor plano o tipo "k", así lo llaman algunos, pero este tipo de brazos son amasadoras profesionales). En este punto se puede hacer a mano sin problemas.
Añadir los huevos de uno en uno, no añadir el siguiente huevo hasta que no se integre en la masa. (puede que la masa adquiera un aspecto de cortase, que se separa y no es homogénea, no pasa nada, hay gente que le añade en este punto un poco de harina y sigue añadiendo los huevos, yo no lo hice y no paso nada... ). Finalmente añadir la harina junto con la levadura poco a poco y sin dejar de batir. Dejar de batir cuando se alcance una masa homogénea.
Preparar dos moldes, si se tiene, de 23cm. Yo no tengo, por lo que preparé un molde desmontable con aceite vegetal en spray y en la base, además, le puse papel sulfurizado, lo recorté con el mismo diámetro de la base, así facilita aún más el desmoldado.
Dividir la masa en dos partes iguales. Verter la masa en el molde y hornear hasta que los bordes se despeguen y el palillo salga limpio al introducirlo en el bizcocho. El tiempo ni me acuerdo, y es que si me habéis leído un poco, sabéis que hay cosas que las hago a ojo pues cada horno es diferente y lo que cuenta es el aspecto y el punto que alcanza la masa, de eso debemos fiarnos. El tiempo rondará entre unos 25-30' aprox.
Sacar el bizcocho del horno, dejar enfriar sobre una rejilla y en el molde 10', y desmoldar.


Mientras los bizcochos se hornean preparar el almíbar. Muy fácil:
Introducir en un cazo el zumo de limón junto con el azúcar y llevar a ebullición. Luego dejar a fuego lento hasta que el azúcar se haya disuelto por completo, se hace enseguida. Retirar del fuego y añadir el limoncello y remover. Dejar templar.

Horneé los bizcochos por separado, por lo que tuve que lavar el molde de nuevo, engrasarlo y ponerle otro papel sulfurizado en su base. Los bizcochos salieron perfectos, primera vez que salen tan, tan perfectos. Igualmente tuve que igualarlos.
Una vez templados los bizcochos, fuera del molde, yo los bañé con el almíbar, con ayuda de un pincel. Poner la cantidad al gusto,... las cantidades que he puesto en los ingredientes, para el almíbar, son las que realmente utilicé en el bizcocho, ya que preparé casi el doble de lo que he escrito y me sobró casi la mitad de la preparación. De esta forma, no os sobrará tanto almíbar.
Una vez mojados los bizcochos, envolver, por separado, con papel film transparente e introducir a la nevera, mínimo hasta el día siguiente.

Vamos con la crema de mantequilla y lemon curd:
Poner el azúcar glass y la mantequilla en el cuenco y batir a velocidad media-alta, con la precaución de tapar al principio, ya que el azúcar vuela... Batir hasta conseguir que la mantequilla blanquee y quede quede esponjosa. Añadir el lemon curd, y volver a batir hasta que se incorpore.









Hay mejores marcas, lo sé, pero era lo que había y con muy buenos resultados.



Sacar los bizcochos antes de preparar la crema de mantequilla, así se templan y es un poco más fácil de manipular, aunque necesitamos el tiempo de la nevera durante la noche o más, ya que el bizcocho se asienta, absorbe el almíbar y facilita el posterior manipulado para igualar las diferentes capas.

Como dije, tuve dos bizcochos de  23 cm de diámetro, bastante altitos. Cada bizcocho lo igualé, pulí y dividí en dos, por ese mismo orden. Lo hice con una lira, pero se puede utilizar un cuchillo de sierra,  o un hilo, pero se necesita más precisión y pulso... anteriormente lo hacía así, pero es lo que tiene, cuando te introduces cada vez más en el mundo de la repostería acabas con un montón de artilugios que te facilitan el trabajo, pero como os digo, no son imprescindibles muchos de ellos,.. con lo que tengáis está bien.. para muestra una misma que alisaba las masas con un vaso o botella, que pincelaba con los dedos, que cortaba los bizcochos con hilo,.... y mucho más.....

Ahora tendremos cuatro capas de bizcocho. En un stand, o plato giratorio, o base plana que podáis transportar a la nevera, poner una base de cartón forrada con papel de plata (venden estas mismas bases ya acabadas, y aún no tengo, por lo que las fabrico en casa... lo dicho, cartón y forrar con papel de plata) del mismo diámetro del bizcocho, facilitará el manipulado de la tarta ya acabada,, para ponerla en un stand, u otro lugar de presentación. En la base de cartón con papel de plata (no olvidéis el papel de plata, si no se humedecerá y no queda higiénico... ) poner un poquito de la crema de mantequilla para que el bizcocho no se mueva al manipular la tarta para rellenarla y cubrirla. Poner un bizcocho y poner una capa de crema de mantequilla, luego otro bizcocho, y yo puse una capa de lemon curd únicamente, no es necesario, se puede poner más crema de mantequilla, ya que sobrará. Otro bizcocho y más crema de mantequilla y el último bizcocho.  Tendremos dos capas de crema de mantequilla y la del medio con lemon curd. Finalmente poner crema de mantequilla arriba y cubrir de forma fina y lo más lisa posible, toda la tarta y los laterales. Así igualamos imperfecciones.




Introducir en la nevera mínimo media hora, la crema de mantequilla restante ¡nooooo! la dejamos fuera.



Transcurrido este tiempo, sacar de la nevera y cubrir finalmente la tarta en su totalidad, lo más lisa posible o como queráis hacerlo.

Acabé la decoración con unas flores de margarita, hojas y unas mariposas que preparé el día anterior con fondant. Con la ayuda de diferentes, moldes, tintes y con las manitas... las dejé secar de un día para otro y las coloqué. Pero como digo siempre, la imaginación al poder,... con lo que se tenga...



Terminada la tarta, la guardé en la nevera y esa misma noche se comió. Sacar  de la nevera una hora más o menos antes de su degustación, para que los ingredientes se templen.








Es una tarta que el único inconveniente al paladar, para algunos, es que es un poco dulce. 
Pero os cuento. Después de una cena, o comida abundante, este tipo de tarta es demasiado... yo también la encontré un poco dulce,... yo no suelo poner mucho azúcar en los postres, a no ser que lo requieran por la consistencia, como las cremas de mantequilla, realmente me duele un poco pero no puede hacer nada en este caso, la consistencia lo requiere... pero en otros muchos dulces disminuyo el azúcar.
A lo que iba, sobró tarta y la prové al día siguiente, sin comer demasiado,...y en ese momento no la encontré para nada demasiado dulce,... lo dicho depende de lo previo.
Estas tartas son consistentes, e irían genial para una merienda, con sólo tarta, pero bueno, otros dijeron que la tarta estaba perfecta, típica tarta de pastelería artesanal, nada que envidiar a las que venden... otros no creyeron en un principio que la hubiera hecho yo, con solo olerla, porque ya sólo el olor parece profesional, y para eso, perdonad, pero ... aún años luz...
El mérito a la autora de la receta de la tarta: la famosa Peggy Porschen.





Sin más, me despido, con la esperanza de que el trabajo expuesto os guste, lo disfrutéis... y lo probéis...

P.D.: Para realizar estas tartas a veces es complicado saber qué utensilio utilizar para batir, amasar,.... yo utilizo una amasadora, para mi la amasadora por excelencia,... pero lo dicho, con anterioridad utilizaba lo que tenía, la típica batidora que lleva las cuchillas y las varillas,... para estas tartas las cuchillas nooooo, nuuunca.... haced mano de las varillas si no disponéis de otra utensilio. Hay batidoras con varillas de repostería baratas que suelen tener una o dos especies de varillas pero más consistentes que las varillas típicas de montar la nata, por ejemplo,... Si podéis, haceros con una... obtendréis mejores resultados y os facilitarán el trabajo.
Si tenéis alguna duda, por favor, no dudéis en preguntar... contestaré con la máxima prontitud.












martes, 18 de junio de 2013

Tarta fría tres chocolates

Se acerca por fin el calor y apetecen postres fresquitos. Este postre es ideal para estos días.

Esta tarta de tres chocolates la prové en una comida familiar, la hicieron unas amigas y estaba deliciosa. En ese momento supe que algún día la haría...

Es una tarta sencilla, fina a la vista, al paladar y nada complicada. Además no se necesita horno. Eso sí ¡horas de reposo, lamentablemente, sí!... pero son necesarias.

¡Mirad qué bonita, sencilla y elegante!




Hacedla, no os defraudará, ni defraudará a todos aquellos que la vean y posteriormente la prueben. 

¡Irás a no fallar! 

Si tienes planeada una visita, una comida, cena, o lo que sea... al prepararla con un día de antelación, te permite olvidarte durante el día en cuestión del postre y centrarte en toooodo lo demás... ¡Eso va fenomenal!



Vamos con la receta:

Ingredientes totales:

- 1 paquete de galletas (tipo maría, digestive,...)
- 60 - 80 gr. de mantequilla (dependiendo del tipo de galleta a elegir)
- un chorrito de licor (opcional)
- 750 ml de nata para montar (mínimo con 35% de Materia Grasa)
- 750 ml de leche entera
- 150 gr. de chocolate negro (mínimo 70%)
- 150 gr. de chocolate con leche
- 150 gr. de chocolate blanco
- 75 gr. de azúcar
- 3 sobres de cuajada en polvo

Manos a la obra:
En primer lugar triturar el paquete de galletas, derretir la mantequilla y mezclar. Yo voy añadiendo poco a poco la mantequilla, hasta lograr una masa compacta, que no se desmenuce, al ponerla en la palma de la mano, cerrar la mano y abrirla, que quede compacta. Dependiendo del tipo de galleta  elegida, necesitaremos más o menos mantequilla. Yo utilicé unas galletas con un ligero sabor a coco, y con el sabor de las capas de chocolate estaba delicioso. No olvidemos el chorrito de licor, es opcional y al gusto, la cantidad lo mismo... se añade a las galletas, antes de incorporar la mantequilla en su totalidad, ya que esto es líquido y ayuda a compactar.

El molde apropiado para esta receta es un molde redondo desmontable por su base, que se abra por el lateral. (mínimo 21cm de diámetro,... si no, no entrarán las tres capas de chocolate)
Cubrir el fondo con la masa de galleta, no necesita engrasado ni nada, sólo si se quiere proteger un poco la base del molde, o se quiere utilizar otra base al sacar la tarta pues poner un papel sulfurizado, vegetal, cortándolo con el mismo tamaño de la base. 
Sellar levemente con la masa el punto de unión de la base del molde, para que al poner el líquido de la tarta no se salga. Presionar y alisar, yo utilicé un recipiente con base grande  para lograr un mayor alisado, lo que tengáis..., ya sabéis,  el alisador de fondant, un vaso, una base lisa de tarta,....


Dejar el molde sobre una superficie plana, sobre papel de plata, a pesar del sellado con la galleta, con el calor del líquido de la tarta se derritió un poco la mantequilla y se salió del molde, mas que nada para evitar manchar.
El lugar donde va a reposar la tarta debe ser el mismo en todo momento, sin necesidad de mover, manipular el molde durante las próximas, 4 horas como mínimo, ya que el reposo es esencial para un buen acabado de la tarta. No mover el molde del mismo lugar, dicho está.

Vamos con las capas de chocolates: 

Primera capa (como se ve en la fotografía mi primera capa fue la de chocolate negro):

Ingredientes:
- 250 ml de nata para montar (mínimo 35% de Materia Grasa)
- 250 ml de leche entera
- 50gr. azúcar
- 150 gr. de chocolate negro ( mínimo 70% de cacao)
- 1 sobre de cuajada

Separar un vaso de leche, de los 250 ml de leche. En este vaso de leche disolver el sobre de cuajada y reservar.
En un cazo poner los 250 ml de nata para montar tal cual, sin montar, junto con la leche restante y 50 gr. de azúcar y llevar a ebullición. no dejar de mover. Cuando empiece a hervir, retirar del fuego, introducir el chocolate troceado, deshacerlo e incorporar el vaso con el sobre de cuajada disuelto. Volver a poner en el fuego y volver a llevar a ebullición durante 2-3 minutos (yo 3 minutos), sin dejar de remover, yo utilicé unas varillas.

Transcurrido este tiempo, poner la mezcla en el molde forrado con la masa de galletas trituradas. ¡No mover!


Segunda capa (escogí la de chocolate con leche):
Es el mismo procedimiento que la anterior... varia algún ingrediente.

Ingredientes:
- 250 ml de nata para montar (mínimo 35% de M.G.)
- 250 ml de leche entera
- 25 gr. azúcar
- 150 gr. de chocolate con leche 
- 1 sobre de cuajada

Separar de los 250ml de leche, un vaso de leche, y disolver el sobre de cuajada en su totalidad. Reservar.
En un cazo poner los 250ml de nata para montar, añadir la leche restante y 25 gr. de azúcar, remover hasta que hierva. Retirar del fuego y añadir el chocolate con leche troceado, remover hasta su total disolución y añadir el vaso de leche con la cuajada disuelta. Llevar a ebullición y hervir 2-3 minutos. Remover siempre, con varillas.

¡Importante, atención!,  de esto dependerá que las capas no se mezclen, ni se muevan.

En primer lugar, con un tenedor, rascar levemente la superficie de la capa de chocolate, que ya habrá solidificado un poco, a modo de surco, no profundas, solo dibujando lineas, máximo un milímetro de profundidad. Esto permitirá una mayor adherencia entre las capas y que no se deslicen una vez sirvamos la tarta. 
Verter la mezcla de chocolate con leche sobre la capa de chocolate negro, ya puesta en el molde.
¡Ojo y sin olvidarlo!, con la ayuda de una cuchara sopera puesta del revés, por el lado convexo. Me explico:
Sobre la capa de chocolate negro, ya puesta anteriormente sin ningún problema sobre las galletas, sujetar con la mano una cuchara sopera, puesta del revés, lado convexo, sin tocar la capa de chocolate. Con la otra mano verter el chorro de chocolate con leche, sobre la cuchara del revés, de forma suave. De esta manera el chorro no cae directamente sobre la capa inferior, y la fuerza con la que cae es menor y repartida, así se evita que las capas se mezclen entre sí. No sé si he logrado explicarme y que visualicéis la idea. 

A por la siguiente y última capa.

Tercera capa (chocolate blanco), no le puse azúcar, el chocolate blanco ya es suficientemente dulce:
 Ingredientes:
- 250 ml de nata para montar (mínimo 35% de M.G.)
- 250 ml de leche entera
- 150 gr. de chocolate blanco 
- 1 sobre de cuajada

Separar un vaso de leche, de los 250 ml de leche. En este vaso de leche disolver el sobre de cuajada y reservar.
En un cazo poner los 250 ml de nata para montar, tal cual, sin montar, junto con la leche restante y llevar a ebullición. Cuando empiece a hervir, retirar del fuego, introducir el chocolate troceado, deshacerlo e incorporar el vaso con el sobre de cuajada disuelto. Volver a poner en el fuego y volver a llevar a ebullición durante 2-3 minutos (yo 3 minutos), sin dejar de remover, con varillas.

Verter la tercera capa sobre la capa de chocolate con leche con la misma técnica de la cuchara puesta del revés. No lo olvidéis. 

Dejar enfriar durante mínimo 4 horas en el lugar que hallamos elegido desde un principio para no mover el molde. Muy importante. Transcurrido este tiempo o más, introducir el molde con cuidado y sin presionar demasiado en la nevera, de un día para otro. Es necesario. 



Para desmoldar la tarta os aconsejo introducirla en el congelador una hora de reloj, sacarla y desmoldar quitando la parte desmontable del lateral,  con cuidado...¡queda perfecto!, lisito, brillante y espectacular...


¡Queda así de perfecta, en serio!


¡Momento de adornar!

Para esta ocasión preparé unas minitabletas de chocolate y unas bolitas de chocolate blanco. 


Para las minitabletas utilize un molde de silicona con forma de tableta, deshice chocolate en el microondas y lo puse sobre el molde, dejé enfriar en la nevera. Desmoldé en el mismo momento que desmolde la tarta y decoré con las bolitas. Variantes varias,... cacao en polvo, diferentes formas con chocolate fundido, sin adornar,.... 




¡Menuda pinta....mmmmmmm!




Buena semana. 


Consejos, no olvidar:
- Lugar donde dejar reposar la tarta ¡intocable!
- El orden de las capas no es fijo, se puede variar.
- No sé si fuera de España es fácil conseguir los sobres de cuajada... lo siento, he investigado sobre alternativas pero ninguna me convence... 
- Entre capa y capa de chocolate no tocar el molde ni llevar a la nevera para acelerar el cuajado. Con el tiempo que se tarda en preparar la siguiente capa, es más que suficiente, ya lo veréis. (Lavar el cazo, pesar las cantidades, ... ). En serio.
- Para un acabado perfecto, congelar la tarta una hora de reloj, no se necesita ni cuchillo para desmoldar y queda genial, eso sí desmoldar con cariño, no a lo bruto.  
- Parece una receta complicada por la extensión de la misma, pero lo dicho en otras ocasiones... me gusta explicar los truquillos que me funcionan, para que no os encontréis en situaciones que luego no facilitan que el resultado final sea todo lo bueno que debiera ser y que la experiencia no sea negativa. Es una tarta súper sencilla y nada complicada, lo único que explico cada capa con las diferentes variantes para no dar lugar a confusión. 
Me gusta documentarme antes de hacer una receta y comparo muuuucho.  




miércoles, 5 de junio de 2013

Galletas rosa intenso con gotas de chocolate blanco

Os propongo una receta rápida, sencilla y en la que no se utilizan muchos utensilios... en un momento están hechas y no sólo eso, si no que están deliciosas.... y por si fuera poco... conforme pasan los días ¡¡¡aún están más buenas!!!!

Por su colorido, llaman mucho la atención, sobre todo a los más pequeños.
El color es opcional, se que no hay muchos amantes de los colorantes, tampoco soy una de ellas, pero por variar, aveces no está mal....



 Para merendar, desayunar, picar entre horas,... cuando queráis.


Allá vamos con la masa:

Ingredientes: (para unas 60 galletas, si queréis menos, dividir cantidades)
- 200 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
- 200 gr. de azúcar moreno
- 4 huevos
- colorante alimenticio rojo o rosa, o el que queráis... o ninguno
- 2 cucharaditas de extracto de vainilla
- 400 gr. de harina
- 2 cucharaditas de levadura química
- 350 gr. de gotas de chocolate blanco

Precalentar el horno arriba y abajo a 175ºC.
Forrar la bandeja de horno con papel vegetal, sulfurizado, etc. (ya sabeis).
Mezclar en un bol la mantequilla y el azúcar. Mover enérgicamente hasta que el azúcar esté integrado.  Añadir los huevos uno a uno, no añadir el otro hasta que no se haya integrado el anterior. Añadir el extracto de vainilla, y seguir mezclando.
Sin dejar de batir, añadir cucharada a cucharada la harina junto con la levadura, hasta obtener una masa homogénea. Finalmente añadir las gotas de chocolate blanco y mover con una espátula o similar.
Introducir la masa en la nevera unos 15 minutos.
Con la ayuda de dos cucharas distribuir y formar las galletas, quedan amorfas y desiguales. Dejar entre galleta y galleta una separación de unos 5cm mínimo, para evitar que se unan, ya que en el horno se expanden. Al meter la masa anteriormente en la nevera, conseguimos disminuir este efecto, la expansión.
Hornear a 175ºC, arriba y abajo durante 10-12 minutos. Hasta que justo empiecen a dorarse un poco por los bordes y la masa quede esponjosa a la vista. Ya lo veréis.
Sacarlas del horno y dejar enfriar por completo sobre una rejilla.




Yo no esperé a dejarlas enfriar, me comí una, dos,... calentitas... y al verme los niños no quisieron esperar y comieron ellos también, aunque ya templadas....

¡Les encantaron!

La mayor se llevó al colegio para desayunar y el pequeño se las desayunó en casa... 



Rosas... rojas... no sé qué color tienen en realidad... ¿rosa fuerte?
Bueno, da lo mismo,... en vivo y en directo eran rosa intenso, de todas maneras lo que importa realmente es el sabor, y en eso no hay duda... ¡buenas estaban!




Espero que realicéis y disfrutéis esta receta tan sencilla y fácil de hacer, que gusta a pequeños y a mayores. 
Se conservan en una caja de metal o bote sin problemas durante más de una semana... aunque no creo que duren tanto.
Receta original de "Con las zarpas en la masa".

P.D.: Por cierto, siento no haber publicado la semana anterior, fue mi cumpleaños y estuve bastante ajetreada... eso sí, me lo pasé muy bien en las diferentes fiestas que prepararon y que pude disfrutar... es un privilegio ¡gracias a todos!.
Gracias por estar ahí. 

Y a los que me conocéis un poquito a través de esta pequeña ventana... gracias también por permitirme, de alguna manera, formar parte de vuestras vidas. Deseo que podáis disfrutar y esperar con entusiasmo cada entrada que con toda mi ilusión plasmo casi cada semana... gracias una vez más.