jueves, 29 de agosto de 2013

Panna Cotta con galleta y frutos rojos


Os presento esta tarta que... no sé cómo llegó a interesarme... creo que cuando me dieron la receta del famoso tiramisú, me la nombraron y quedó reservada en mi memoria hasta que salió...

No la había probado nunca, y a mí, el sabor a leche y la leche en sí, no me gusta... por lo que demasiado interés no tenía en este postre... eso sí, derivados lácteos como y tomo un montón, y me encantan... 

Lo dicho, un día me interesé por ella y decidí indagar en este postre italiano tan conocido...  

Por cierto, la cultura gastronómica italiana me apasiona... masas de pan, pizza, pasta, especias..... mmmmm... y sobre todo,  me encanta todo lo que conlleva el significado de la figura de "la mamma"; la uníon familiar, proveer, cultivar, cuidar, proteger..., saborear cada plato en familia, creando un momento de unión único........

De hecho la receta que me dieron del tiramisú, original de "una mamma", del sur de italia.... exquisita, con sabores bien definidos que no enmascaran su auténtico origen y sabor. 

Pero hoy, la protagonista, es esta tarta tan deliciosa y sencilla de hacer... que no dejará indiferente a nadie...




Ingredientes (para un molde desmontable de 15 cm de diámetro):

Base:

- 16 galletas tipo María (o las que queráis)
- 40-45 gr. de mantequilla o margarina derretida
- un chorrito de licor (opcional)

Panna Cotta:

- 500 ml. de nata para montar (mínimo 35% M.G.)
- 150 gr. de azúcar
- 1/2 vaina de vainilla o 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 4-5 hojas de gelatina neutra (*)

Gelatina de frutos rojos:

- 150 ml. de frutos rojos triturados
- 50 ml. de agua
- 2 cucharadas de azúcar
- 2 hojas de gelatina neutra


En primer lugar preparar el molde, para ello necesitaremos papel vegetal, sulfurizado, de horno....
Recortar la base con la misma medida y colocar.  Recortar una tira larga, del mismo tamaño que el ancho de la pared del molde para forrar la pared del mismo. De esta manera conseguiremos un desmoldado perfecto si, al retirarlo, lo hacemos con un mínimo de cuidado. 

Una vez listo y forrado el molde, preparar la base de galleta:  

Para ello, triturar las galletas, derretir la mantequilla y mezclar. Yo voy añadiendo poco a poco la mantequilla, hasta lograr una masa compacta, que no se desmenuce. El punto ideal es en el que, al poner un poco de masa en la palma de la mano, y al cerrarla y al abrirla, la masa queda compacta, no se desmenuza... no os paséis con la mantequilla, ya que si no queda blandengue y se saldrá el líquido de la panna cotta. Dependiendo del tipo de galleta  elegida, necesitaremos más o menos mantequilla. No olvidemos el chorrito de licor, es opcional y al gusto, la cantidad lo mismo, al gusto... se añade a las galletas, antes de incorporar la mantequilla en su totalidad, ya que es líquido y ayuda a compactar.

Cubrir el fondo del molde con la masa de galleta. 
Sellar levemente con la masa de galletas, el punto de unión de la base del molde, para que al poner el líquido de la panna cotta no se salga. Presionar y alisar, con lo que tengáis..., ya sabéis,  el alisador de fondant, un vaso, una base lisa de tarta,....


Dejar el molde sobre una superficie plana, sobre un plato plano, a pesar del sellado con la galleta, con el calor del líquido de la panna cotta se derrite un poco la mantequilla y puede que se salga la nata un poco del molde, no pasa nada, mas que nada para evitar manchar. 


Preparar la panna cotta:

En un recipiente con agua fría, introducir las hojas de gelatina, 4 o 5, y dejar hidratar.
( * Yo lo hice con cuatro porque no me gusta demasiado consistente, con 5 creo que quedará genial, no creo que se note demasiado la diferencia,... de hecho creo que cinco hojas son las proporciones apropiadas para 500 ml de nata..., la próxima vez la haré con cinco hojas y os comento en los comentarios).

En un cazo y a fuego medio, introducir la nata líquida y añadir el azúcar y la vainilla (si decidís poner la vaina de vainilla os recomiendo abrirla por la mitad, a lo largo, de esta manera se extrae mayor aroma y sabor). Remover para evitar que se queme el azúcar. Mover hasta que empiece a hervir y justo en este momento retirar del fuego y añadir las hojas de gelatina escurridas con la mano. Remover durante unos 2 minutos para asegurar la total disolución de las hojas de gelatina. 
Verter el contenido del cazo sobre la base de galleta preparada con antelación. (Sacar previamente la vaina de vainilla si es que la hemos puesto...) 
Introducir, el molde con el plato, en la nevera, durante 4 horas como mínimo. 


Preparar la cobertura con los frutos rojos transcurridas cuatro 4 horas mínimo:

En un recipiente con agua fría introducir las 2 hojas de gelatina, y dejar hidratar.
Triturar bien los frutos rojos, hasta conseguir 150 ml en su totalidad, sin colar ni nada. Si se quiere, se puede colar,.... para ello necesitaréis más cantidad de frutos rojos... triturándolos bien queda genial. 
Poner los 150 ml de frutos rojos en un cazo junto con 50 ml de agua y 2 cucharadas de azúcar,... al gusto. Calentar y dejar hervir, suavemente, sin dejar de mover durante 2 minutos. Retirar del fuego y añadir las dos hojas de gelatina remojadas en agua y escurridas. Mover hasta su total disolución, durante 2 minutos y verter sobre la panna cotta y volver a meter en la nevera durante 2 horas.  
Si se prefiere, con mermelada se puede hacer, simplemente no  se añade azúcar y ya... sin más!!! también más fácil y asequible... lo he hecho en una ocasión. Las cantidades y el procedimiento son los mismos (150 ml de mermelada y 50 ml de agua y las 2 hojas de gelatina).


Para desmoldar, desmoldar con cuidado, abrir el molde. Retirar el papel que hemos puesto en las paredes del molde poco a poco, de esta forma quedará liso y muy presentable. 

Así de sencilla y presentable...



¿Apetecible?... 




Por cierto!!!! Se me olvidaba... esta tarta también tiene su historia en mi cocina... Cómo no... quería un desmoldado perfecto... jejeje, eso no es nuevo... y en dos semanas hice 4 tartas de panna cotta... hasta que lo conseguí. Leí diferentes consejos pero ninguno me funcionó como quería con los moldes que tenía... hasta que decidí probar con el que os he explicado... testaruda soy un rato...

Esas dos semanas tenía varias cenas con amigos en casa, por lo que ya os podéis imaginar qué postre realicé en las diferentes ocasiones...

Espero que disfrutéis de la receta y que la probéis de la manera que decidáis realizarla... 

¡Hasta pronto!


Notas: 
- Si no se quiere desmoldar la panna cotta, se puede realizar en cualquier molde, e incluso en moldes individuales.  
En un molde de cristal queda muy bien... lo único que al presentar y servir no quedará tan vistoso, se romperá.
¡¡¡Aunque si son moldes individuales quedará genial!!! 

- Se puede obviar la galleta y la gelatina de frutos rojos, y  únicamente realizar la panna cotta en si.
Luego se le puede añadir chocolate, mermelada, lo que os apetezca, o simplemente nada...

Panna Cotta, traducido es, Nata Cocida... sin más... y creo que su receta original se hace con clara de huevo en vez de gelatina y se cuece al baño María.


jueves, 15 de agosto de 2013

Galletas con trocitos de chocolate



Tuve una amiga en casa, durante una semana, eran sus vacaciones. 

Una de las tantas cosas que ella quería aprender era, hacer las famosas cookies con pepitas de chocolate...
Ella lo había intentado, pero comentó que su primer intento fue fallido...
¡Y como no!.... yo con mi afán de agradar y ayudar a los demás... nos preparamos para elaborar esas famosas galletas...


He de deciros que tuvimos que elaborar dos recetas diferentes...
Como os comenté en una ocasión, tenía una receta canadiense que desde pequeña había realizado y siempre me salió... ¡pero en esta ocasión nooooooo! ¡No sé qué narices pasó,.... no lo entendí ni lo entenderé...! 

Tenía mi mismo librito de hace años, no fue que la receta se traspapeló, me la pasaron mal,... etc. ¡Nooooo!... era la de siempre, estaba donde siempre, en mi librito por años utilizado con diferentes recetas, entre ellas esta de galletas.... bueno que no salieron, se expandieron...
Al principio subían pero luego.... chooooffff, planitas, planitas, y duras como una piedra, bueno crujientes... De sabor no estaban mal, de hecho hay gente que le gustan así, y en ikea venden unas similares, pero con una base de chocolate. 


En fin, no era las que buscaba... ni mi amiga, ni yo ¡por supuesto!.
Yo quería unas galletas esponjosas, que se deshicieran en la boca, pero que al cogerlas tuvieran consistencia aparentemente dura.... no sé si me explico.... 




Tras mi decepción y con varias cosas por hacer, (¿cómo no?, y es que siempre me lio...) decidí preparar otra receta..., (mi amiga salió de la cocina, no sé cómo me vería pero salió para dejarme tranquila, y es que soy de esas personas que se me ve venir de lejos...) no, no perdí la esperanza, no, no me enfadé lo prometo, sólo me decepcioné...


¡Entonces me acordé de la receta de galletas que publiqué con anterioridad!... las Galletas rosa intenso con gotas de chocolate blanco, ¡esas estaban riquísimas! y recordé que la autora de esta receta comentaba que había hecho las galletas que en ese momento estaba buscando... y....


¡voilà, salieron a la primera!, menos mal....





Vamos con la receta....

Ingredientes (para unas 30 galletas, dependiendo del tamaño):
- 200 gr. de harina 
- 1 cucharadita de levadura química (tipo Royal)
- 1 pizca de sal
- 175 gr de pepitas o trocitos de chocolate
- 100 gr. de azúcar moreno
- 100 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
- 2 huevos a temperatura ambiente


Manos a la masa:

Precalentar el horno a 175º C, arriba y abajo.
Forrar una bandeja de horno con papel vegetal, sulfurizado, de horno,...
Tamizar en un bol la harina con la sal y la levadura, reservar.

En un bol batir la mantequilla junto con el azúcar hasta conseguir una masa homogénea, tipo mousse. Añadir los huevos uno a uno, no añadir el otro hasta que no esté integrado junto con la mantequilla y el azúcar. 
Incorporar la harina que se tamizó anteriormente con la sal y la levadura. Mover hasta conseguir que los ingredientes se hayan integrado, no mezclar demasiado... finalmente añadir los trocitos de chocolate, y mezclar.
Distribuir la masa de galletas, con ayuda de una o dos cucharaditas (lo que os sea más cómodo),  sobre la bandeja de horno preparada, dejar una separación de unos 4cm entre galleta y galleta, casi no se expanden, pero para evitar por si acaso....
Hornear con la temperatura antes comentada, unos 10-12 minutos, hasta que la galleta adquiera un tono dorado por los bordes. No os fiéis de los minutos, si no del aspecto de la galleta, el doradito, cada horno es diferente. 

Sacar del horno y dejar enfriar cada galleta, sobre una rejilla, si se tiene... si no, no pasa nada... ya sabéis... 





Observar la textura..., esponjosas, se deshacen en la boca, y conforme pasan los días están más buenas... en serio....

¡Disfrutadlas! 

Y lo dicho, cuando no salga algo a la primera, no perdáis la esperanza,... siempre hay una solución... tarde o temprano se encuentra... esto me está llevando su tiempo, pero ahí voy... 

¡Gracias a todos los que me rodeáis, por los que en alguna ocasión, habéis sufrido estas situaciones a mi lado... por vuestra paciencia y vuestro amor!



Notas:
-En esta ocasión no tenía pepitas de chocolate, por lo que utilicé tabletas de chocolate, que trituré en trocitos pequeños desiguales. En la trituradora se formó polvo de chocolate, de ahí que el aspecto de estas galletas sean morenitas ya que el polvo de chocolate se mezcló con la masa.
-Hice la mezcla a mano, con varilla. No utilicé ningún electrodoméstico.

martes, 6 de agosto de 2013

Cupcakes de Galletas María

¿Qué niño, viviendo en España, no ha comido alguna vez las famosas y clásicas galletas María?  

Esta es una de esas recetas que te transportan a la niñez... al desayuno o merienda típica de aquel vaso de leche con Cola-Cao y galletas María.... 





Con esta receta podréis disfrutar de esos recuerdos, además de deleitar un sabor suave, hogareño, entrañable... ¡un sabor de toda la vida!





¡Manos a la masa para saborear el sabor y aroma de siempre!

Ingredientes, para 12 cupcakes tamaño standard (5cm de diámetro), o 48 mini cupcakes:

Masa:

- 220 gr. de harina
- 1 y 1/2 cucharadita de levadura química (tipo Royal)
- 20 gr. de cacao instantáneo (tipo Cola-Cao)
- 115 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
- 220 gr. de azúcar blanco
- 3 huevos L o M
- 150 ml. de leche (entera o semidesnatada) 
- 12 galletas María

Crema de mantequilla:
- 125 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
- 125 gr. de azúcar glass
- 2 cucharadas de leche
- 10 galletas María

Decoración:
- 12 galletas María


Vamos con la masa:
En primer lugar, como siempre, prepararemos la bandeja de horno, en esta ocasión una bandeja para cupcakes, la típica que tiene los agujeritos, espacios para introducir los papelitos de los cupcakes, si no, se abrirían y se expandirían perdiendo la forma de cupcake. 
En su defecto se pueden utilizar flaneras individuales de metal, de toda la vida e introducir el papelito ahí,... pero creo que es más útil y barato tener una bandeja para cupcakes, no son caras... y hoy en día son fáciles de encontrar, tamaño standard para 12 cupcakes. También existen de silicona... aunque yo prefiero el metal...

Dicho lo dicho, preparamos la bandeja de horno para cupcakes con las cápsulas o papelitos, que hemos elegido. Un papelito o cápsula en cada agujerito. 

Precalentamos el horno a 160º, arriba y abajo, con ventilador. Si no se tiene ventilador, horno a 180º arriba y abajo. 

Triturar las 12 galletas María, que queden como pan rallado fino. 

Tamizar la harina, la levadura y el cacao instantáneo, remover con varillas para mezclar,  y reservar. 

En un cuenco, batir la mantequilla con el azúcar, hasta conseguir una masa tipo mousse, la mantequilla habrá blanqueado y el azúcar se habrá integrado... tipo pasta de dientes... 
Añadir los huevos de uno en uno, como siempre, fundamental, no añadir el otro huevo hasta que no se haya integrado el huevo anterior... creo que me explico...
Una vez añadidos todos los huevos, de uno en uno, añadir la mitad de la harina junto con la levadura y el cacao, tamizados anteriormente. Mover y añadir la leche, mover y añadir el resto de la harina... volver a remover hasta que los ingredientes se hayan integrado... por último añadir las galletas María trituradas y mover hasta conseguir una masa homogénea, no remover demasiado, sino al hornearlas quedarán duras... simplemente que los ingredientes se integren y ya.

Distribuir la masa en los papelitos de los cupcakes, no llenar más de 2/3 de la cápsula, del papelito, se saldrían al hornearlas.

Introducir en el horno la bandeja de los cupcakes, en la parte media del horno, a la temperatura antes comentada durante 20' aproximadamente... 
(La receta original dice de 22-25' pero como siempre os digo, los tiempos no son exactos, cada horno es diferente... el mío únicamente necesitó 18' de horneado ya que afectaron varios factores, las cápsulas eran más pequeñas que las medidas standard más utilizadas, y quizá mi horno caliente por encima de la temperatura indicada.... para ello necesitaría un termómetro de horno...)
Pero, lo más fiable es observar, y la prueba del palillo, que salga limpio al introducirlo en la masa... 

Dejar enfríar, los cupcakes, durante 5' en la misma bandeja de los cupcakes, esto evita que el papelito se despegue solo del cupcake, y posteriormente dejar enfriar completamente cada cupcake, sobre una rejilla, si no se tiene,... pues nada, sobre una superficie lisa.



Vamos con la crema de mantequilla:
Cabe destacar que esta crema está súper buena, nada más probarla me vinieron varias ideas geniales donde poder utilizarla... ya lo veréis...

Triturar las galletas María, como anteriormente, y reservar. 
Batir a velocidad baja, durante un minuto, la mantequilla, el azúcar glass tamizado y la leche, luego batir a velocidad máxima durante 5' mínimo. A continuación añadir las galletas trituradas y batir otros 2' más, a velocidad máxima. Hasta conseguir textura de mousse. 


Decoración: 
Introducir la crema de mantequilla en una manga pastelera con una boquilla redonda y adornar la superficie del cupcake y acabar con una galleta María encima. 
Decoración básica y clásica. Existen unas galletas María mini que quedarían genial en la decoración...



¡Si habéis hecho la receta, habéis comprobado el delicioso aroma que dejan en toooda la casa, es increíble...!




Al comer estos deliciosos cupcakes es como si tomases ese vaso de leche con galletas María... que algunos tomaban para desayunar, otros para merendar e incluso algunos para ir a dormir....





¡Esponjosas, agradables, ligeras y, repito, con el sabor de siempre...!




¡A disfrutar!




Notas: 
- En esta ocasión realicé la masa a mano, sin batidora y quedó genial,.... a veces nos obsesionamos con que no podemos realizar según qué mezclas si no tenemos una batidora en condiciones.... Lo hice con varillas y a mano.
- Para la crema de mantequilla sí que utilice la batidora, para eso sí que es necesario, para conseguir la textura perfecta... si no queda más líquida. 
- Si no se tiene manga pastelera y boquilla... ¡no pasa naaaada!, yo he estado sin ello durante bastante tiempo y lo que hacía era utilizar una bolsa de congelación o similar como manga pastelera y cortar una de las puntas a modo de boquilla... ya os digo casi siempre, existen diferentes recursos que pueden sustituir a los utensilios específicos, imaginación....
- A mi me salieron 23 cupcakes, mis moldes eran más pequeños, y por eso la galleta María como decoración queda un poquito grande....
- En verano conservar los cupcakes en la nevera, es mi consejo, y sacar 15' antes de su consumo. Si se tienen temperaturas más bajas a las de verano, se conservan perfectamente a temperatura ambiente en un recipiente hermético,... incluso si no es hermético también, durante 5 días o más, yo lo he comprobado.
- Receta original de Alma Obregón, del libro "Objetivo: Cupcake perfecto". Recomendadísimo.