viernes, 13 de marzo de 2015

DIY Recogecables enrollable y portátil



Se acerca el día del padre y...  no soy de las que lo celebran... pues todos los días son el día del padre, de la madre, del hijo,... pero... ¿y por qué no? y en vez de consumir... ¿por qué no   realizar un DIY (Do It Yourserf), una manualidad hecha por nosotros mismos en casa, gastando muy poco dinero (muy poco dinero me refiero a menos de 3 euros!!!) y poco tiempo, en la que el único límite es nuestra imaginación.

¿Os animáis? 

He realizado, en una hora y con bebé de por medio... este recogecables enrollable, en el que podemos guardar lo que se nos ocurra o lo que nos sea necesario... en mi caso, mi marido suele llevar estos utensilios en diferentes compartimentos, o estuches: un cargador-batería portátil para el móvil, el cargador del móvil, los auriculares del móvil, un bolígrafo pequeño, un marcador fluorescente y un USB. 


También podemos adaptarlo para guardar lapiceros, colores, bolígrafos, goma, sacapuntas... o donde guardar las diferentes brochas de maquillaje, gloss,... en fin,... lo que se nos ocurra y sea útil... adaptarlo a nuestras necesidades. 


Me parece muy original, diferente, útil y poco común. 

Ésta es una versión muy fácil, básica y sin complicaciones. Eso sí, se puede complicar hasta donde queramos, el límite lo ponemos nosotros... desde remaches, velcro, confeccionar un pequeño estuche en uno de los extremos con el mismo material y ponerle cremallera, complicar más el cierre con diferentes niveles, y adornos mil con cintas, puntillas,...


Vamos a ello, os muestro los materiales utilizados, una breve explicación y el resultado final... espero expresarme bien. 

 

Material:
- Piel o polipiel del color a elegir (en mi caso 38X20 cm.) (también se puede utilizar fieltro...)
- cordón elástico del color deseado, cinta,...
- botón a escoger, o una rama de árbol, ...
- tijeras
- cúter
- lápiz o tiza para marcar la tela
- cinta métrica o regla
- escuadra y cartabón
- utensilios que queráis guardar
- base donde poder utilizar el cúter sin riesgo de estropear la  superficie empleada

- té, café o infusión... (opcional, pero no viene nada mal...)




En primer lugar debéis realizar un croquis con los utensilios que queráis guardar, distribuirlos de la mejor forma posible, de forma ordenada y aprovechando el espacio. 

A continuación definir la medida total de la piel o polipiel a emplear. 

Recortar con tijera. 

Sobre el rectángulo de polipiel o piel definido, fui poniendo los utensilios que iban a ser guardados y uno a uno fui realizando los cortes con la ayuda del cartabón, escuadra, regla y cúter, rematando el corte con las tijeras... 

Para el cierre, simplemente opté por un cordón elástico en negro, realicé dos pequeños orificios con la ayuda de un pincho (palillo de madera largo, de esos que se utilizan para los pinchitos de carne...) pasé el cordón e hice un nudo, dejé un largo razonable para poder enrollarlo y en el otro extremo até un botón de madera alargado que tenía en el costurero, para que al enrollar el cordón se rematase con el botón y fijase de forma sencilla entrelazándolo con el mismo cordón... podéis utilizar lo que se os ocurra, un trozo de rama de árbol, una pinza chula, o simplemente sin nada... 

Y eso es todo... 




Debemos tener en cuenta:

- no sobrepasarnos en los cortes, ya que si son grandes no sujetarán lo que vayamos a poner... siempre medir el objeto y recortar un pelín menos para que así quede bien sujeto, se prueba introduciendo el objeto y si es necesario ajustar la medida con la tijera.

- la tira que sujeta cada objeto o cable, recomiendo que sea ancha, como mínimo de 1,5 cm. ya que aseguras firmeza en la sujeción y  se produce menos tensión en la piel o polipiel.

- el cordón lo dejé largo para poder enrollarlo en el centro, del rollo o para poder enrollarlo a lo largo del rollo para así asegurar mejor los objetos que quedan guardados...  







En total me gasté menos de 3 euros!!!! No miento... a partir de ahí, podéis mejorar la calidad de los materiales y utilizar más... como he dicho es mi versión más sencilla y económica... 

Tiempo de elaboración, una hora!!!! y con bebé de por medio...


Espero que hayáis disfrutado y os haya gustado y que lo podáis realizar... 

Hasta la próxima!!!  








miércoles, 11 de marzo de 2015

Victoria Sponge Cake





Una de las tartas preferidas, por excelencia, de la población inglesa es la Tarta Victoria Sponge Cake (La Tarta Victoriana o también conocida como Sandwich Victoria). Hoy un icono de la repostería inglesa. Era la tarta que la Reina Victoria del Reino Unido, elegía para la hora del té.

Dicha tarta consta de dos bizcochos, suaves y delicados en sabor. En medio de ellos, cómo los sandwich, se pone fresas o mermelada de fresas y nata montada azucarada, con un toque de vainilla, si se desea. Y se adorna con azúcar glass espolvoreado por encima. Así sin más...

Para mi, una de la tartas más elegantes y sencillas. Menos es más.

Es un clásico en toda regla y como tal, nunca falla.





Vamos al lío con la tarta, que además es muy fácil de recordar y de hacer, si se prevé que los ingredientes del bizcocho, deben estar a temperatura ambiente.

Vamos a ello:

Ingredientes (a temperatura ambiente):
- 175 gr. de harina
- 1 cucharadita de levadura tipo Royal (polvo de hornear)
- 175 gr. de mantequilla
- 175 gr. de azúcar
- 3 huevos L
- 1 cucharada de leche
- azúcar glass para espolvorear

Relleno:
- 200 ml. de nata para montar al 35 % de M.G. (muy fría)
- Fresas naturales, mermelada de fresas,...

Es un bizcocho que se puede realizar sin necesidad de batidora ni amasadora, yo lo hice. Con una simple cuchara de madera y una espátula de silicona para remover es suficiente. 

En primer lugar preparar dos moldes redondos de 18 cm. de diámetro, con la base extraíble... o uno de 18 cm bastante alto, 8 cm. mínimo, y luego cortar el bizcocho por la mitad para rellenar... Engrasarlos con la ayuda de un pincel de silicona o papel de cocina con aceite vegetal, spray desmoldante, (o mantequilla y harina espolvoreada, personalmente no me gusta... os lo he comentado alguna vez, pero eso va a gustos...) y forrar su base con papel sulfurizado, de horno o vegetal, cortando el mismo diámetro de la base del molde. Reservar.

Precalentar el horno a 175º- 180 ºC. Con calor arriba y abajo, sin aire.

Preparar, pesar los ingredientes...

Tamizar la harina con la levadura y reservar.

En un bol batir la mantequilla con el azúcar, hasta conseguir una textura suave y cremosa. 

Añadir los huevos de uno en uno, no añadir el siguiente hasta que el anterior no se haya integrado en la mezcla... podéis batir un poco el huevo antes de incorporarlo... yo lo suelo hacer...

A continuación incorporar la mitad de la harina, antes tamizada junto con la levadura, y mezclar, sin pasarnos, simplemente hasta que la masa sea homogénea. Incorporar  la cucharada de leche, mezclar. Finalmente incorporar el resto de la harina y mezclar hasta obtener una masa homogénea. 

Verter la masa en los moldes de forma equitativa. 

Hornear a media altura sobre la rejilla, si es posible, durante 18-25', o hasta que al introducir el palillo en la masa éste salga limpio... ya sabéis... cada horno, molde, es diferente...

Dejar templar, con el molde, sobre una rejilla durante 10'. 
Sacar el bizcocho del molde y dejarlo enfriar por completo.


Montar la nata: 
Para ello es necesario que esté muy fría y si es posible el bol y las varillas también... menos posibilidad de fallo, así permanecerá más firme. Y si es posible que la M.G. de la nata sea de 35,1%. Esta pequeña diferencia mejora muchísimo el resultado... en cuanto a firmeza. 
Poner en un bol la nata y batir con varillas, cuando esté un poco firme añadir azúcar al gusto... y batir hasta que se formen picos firmes... esto quiere decir que cuando saquemos las varillas, el pico que se forma, permanezca hacia arriba al girar las varillas hacia arriba, haca el techo, que quede firme o casi firme, que se mantenga... 


Montaje de la tarta: 
Para montar la tarta, simplemente colocar uno de los bizcochos sobre el stand donde se va a presentar. Poner por encima la nata montada y la mermelada y/o las fresas... (podéis ponerlo en el orden que queráis,... yo lo hice al revés, primero la mermelada y luego la nata..) y cubrir el relleno con el otro bizcocho, a modo de sandwich, como en la imagen. 

Finalmente espolvorear azúcar glass sobre el bizcocho y servir... Como he dicho antes, menos es más. 

También se puede guardar el bizcocho en la nevera, envolviéndolo con film transparente hasta que se vaya a montar la tarta, de un día para otro, o dos días... más bueno está... 


A disfrutar!!!!




No dejéis de hacerla, el bizcocho es delicioso... os sorprenderá...

Hasta la próxima.



Nota: Receta de Rachel Allen.